Qué pereza con los eufemistas de la caca. No se dan cuenta que se escuchan mitad cínicos, mitad ridículos. Uno entiende que lo hacen porque tienen cargos importantes y públicos, pero en verdad, muy en el fondo, se mueren de ganas por decir “Mierda”. Que se dejen de volteretas al lenguaje; si aprendimos a liberar la palabra “tetas” de la [...]
